lunes, octubre 01, 2012

La Transculturación ¿Perdida o Ganancia de una Cultura? Parte II



Hace algunos dias hablaba con uno de los Cultores de mi pueblo acerca de la Cultura Bakongo y la herencia que dejaron en nuestros pueblos de la Parroquia Caruao en la Costa Central del estado Vargas y en uno de los tantos temas, discutíamos el por que de la veneración a Juan el Bautista, le manifestaba yo que eso fue producto de este fenómeno llamado por Ortiz transculturación y que para otros era producto de la aculturación pero muy para mi esa creencia que encierra lo católico y lo Kongo era transculturación pero no este flagelo no pudo cambiar en totalidad la mentalidad de nuestros ancestros. Me sorprendió mucho la respuesta que me dio el viejo cuando le pregunte su opinión con respecto al tema, pues con un tono algo irónico me dijo: “pero hijo fue mejor que le pusieran el Bautista a los negros ya que los negros eran muy salvajes, y eran asesinos.”

De inmediato recordé unos escritos muy resumido de Don Fernando Ortiz que hace ya varios meses leía y que causo también gran revuelta en la sociedad Afro-descendiente en Cuba, recuerdo que se llamaba “LOS NEGROS BRUJOS Y LA ETNOLOGÍA CRIMINAL.” De los cuales pude extraer tácitamente lo siguiente:

(...) entre la gente de color el libro no obtuvo sino silencio de disgusto, roto por algunos escritos de manifiesta aún cuando refrenada hostilidad. Para los blancos aquel libro sobre las religiones de los negros no era un estudio descriptivo, sino lectura pintoresca, a veces divertida y hasta con puntos de choteo. A los negros les pareció un trabajo ex profeso contra ellos, pues descubría secretos muy tapados, cosas sacras de ellos reverenciadas y costumbres que, tenidas fuera de su ambiente por bochornosas, podían servir para su menosprecio. Sentí yo esa hostilidad muy de cerca, pero no me arredró. (...)

Ejemplo de dicha hostilidad lo brinda una carta, fechada en La Habana el 17 de febrero de 1935, firmada por «Un tabaquero emigrado revolucionario», y que se encuentra entre los papeles del sabio cubano, bajo el epígrafe Transculturación. En ella leemos:

(...) El ciudadano que tiene el honor de dirigirle esta misiva, es un viejo de los que por la Patria dieron su juventud por tener los mismos derechos que disfruta la raza afortunada; empero hemos llegado a la vejez valiendo menos que los extranjeros. La mala fe de los que se apoderaron de nuestros sacrificios, como fuimos los negros los que dimos el mayor porcentaje en el campo de batalla y como el propósito que tenían era el de hacer lo que han hecho; pero como temían que nuestra actitud se lo impidiera aprisionaron a Cuba por medio de un vergonzoso tratado y un apéndice Constitucional que avergüenza la historia de nuestra libertad sojuzgada por manos blancas. Los motivos, el por qué el que le escribe le dirige esta epístola, es para recordarle de un particular que ahora viene de molde, asunto que Ud. hubo de hacer en los primeros días de la República; después que hicieron todos los creyeron pertinente para podernos acorralar, dieron el espectáculo macabro de la Maya, que ascendieron a casi de 6000 muertos de los que le hicieron patria a los muy felices hermanos mayores. Vosotros se cogieron la Administración del Estado y le cedieron a los españoles las industrias y el comercio y los sacrificados negros que se murieran de hambre. Y sin agregar las injurias de los escritores como Ud. que escribió un libro titulado Etnología Criminal, diciendo que los negros eran raza criminal (...)

El mismo Ortiz un hombre que se estaba dedicando al estudio de la Cultura Afro en Cuba había caído en la misma situación que el viejo cultor de mi pueblo. Más sin embargo ni Ortiz ni el Viejo Cultor de mi pueblo se habían preguntado ¿Cómo no ser agresivo si estaban obligando a los hombres libres a ser esclavos? ¿Cómo se sintió aquel hombre despegado a las fuerzas de su tierra y de su familia para llevar golpes, ser violados, torturados y maltratados inhumanamente? ¿Cuál era la razón de su actitud violenta? Esas actitudes eran sinónimos de rebeldía ante la opresión, y no pudo ser de otra manera, no era como lo pinto Cristo de si me golpea mi enemigo una mejilla, coloco la otra mejilla.

Pero esa conciencia de que era mejor que le impusieran a Bautista para calmar las insurrecciones y aplacar el animo violento del negro, se debe a lo alienante mente mal aprendido por la vía de la nueva transculturación global o neo globalización que ha erradicado de algunos de nuestros hermanos el concepto y el orgullo de sentirse Afro.

Lo que mas me duele es que en pleno siglo XXI un hermano afro me diga que era mejor así. Era mejor que perdiéramos la verdadera identidad y asumiéramos otra, pero no se ha sentado a meditar que para que el y su grupo cultural pudieran hacer sonar un tambor, muchos de nuestros ancestros dieron sus vidas por la libertad y muchos les fueron arrancado el aliento con cada latigazo, otros obligandolos a olvidarse de sus dioses o camuflarlos tras otros que no eran los nuestros sino de los patrones. No es fácil la tarea de desaprender lo alienantemente aprendido y aprender la verdad verdadera y certificada en documentos como estos. Aun queda mucho por hacer para lograr la libertad del pensamiento en nuestros hermanos, que no terminan de liberarse. La verdad es que me da lastima no por el sino por mi que aun no he encontrado la formula para hacerle comprender que ese tipo de comentarios están errados al igual que un día lo estuvo Ortiz . Pero le prometí llevarle para la próxima conversación que tengamos alguno de los escritos a los que hago mención en esta nota.

Como dice el canto:

SAN JUAN DESPIERTA DEL SUENO Y SE LLEVA MI TRISTEZA
AY LOLOE, AJE , AJE

Fuente Bibliográfica Consultada: Diana Iznaga Beira “El estudio del arte negro en Fernando Ortiz”


 Escrito Redactado por: CRISTIAN VISCOCHEA

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